miércoles, 27 de febrero de 2013

El Comunicador Social del siglo XXI como «contrapoder» del Estado.



Oaxaca de Juárez, Oax. 27 de febrero de 2013

En la actualidad la sociedad depende más que nunca de la tecnología, por lo tanto el humano busca por todos los medios estar informado, pues parte de su desarrollo se centra en la información. 
  
Al estar inmersos en la era de la sociedad del conocimiento, como lo han sostenido muchos investigadores, el periodista debe estar mejor preparado ante públicos menos ignorantes; así como de ser capaz de ejercer su profesión apegado a principios morales como parte de su formación integral para un bien común.

Para ser un Comunicador Social del siglo XXI como contrapoder del Estado, el periodista y los medios de comunicación deben ser transmisores y servidores de la verdad, formadores en la opinión pública y responsables de elevar la calidad moral y cívica de los pueblos.

Por el contrario, seguirá ejerciéndose el periodismo informal y deshonesto por <<persuasores ocultos>> que de cualquier modo buscan influir con información falsa en las sociedades a favor de causas mezquinas pertenecientes a reducidos grupos de poder, para manipular así las conciencias ciudadanas.

Considero que si los sistemas económicos, sociales y culturales dependen del 4° poder (Edmundo Burke), quienes estamos en los medios hagamos valer la profesión encaminada a favor de los pueblos, y así desprender a periodistas y medios de comunicación la paternidad  que el mismo gobierno ha provocado en medio de tanta vorágine dentro de las aldeas globales y en las sociedades del conocimiento.

Como periodistas, comunicadores y/o medios de comunicación, tenemos la oportunidad de crear auditorios menos espectadores, necesitamos más auditorios críticos y copartícipes para mediatizar en conjunto las demás sociales, y así de este modo, poder exigir mejores gobiernos y tener mejores sociedades.

Debemos aprovechar, en el entendido de ejercer libremente nuestro derecho a la libertad de expresión, contraponernos y encarar a los gobiernos con mayor investigación, con información real y con públicos mayormente preparados. De este modo, podremos liberarnos del periodismo sometido y de las sociedades encandiladas. 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. GIDDENS, Anthony: Sociología. Madrid. Alianza Editorial, 1992
2. LAZO, Jorge: Las dos piedras. Lima. Edit. Universidad Inca Garcilaso
de la Vega.1995
3. MOORE, Frazier y Bertrand CANFIELD: Relaciones Públicas. México.
Compañía. editorial Continental. 1982
4. PRADO, Carlos. Las informaciones y el rol del Comunicador del nuevo
milenio. Lima. Universidad Inca Garcilaso de la Vega. 1999
5. SORIA, Carlos: Las relaciones entre la información y el poder político.
Revista Dia.Logos de la Comunicación. Lima. FELAFACS.1994
6. SIMON, Raymond y Víctor SORIA: Relaciones Públicas. México: Grupo
Noriega Editores. 1991.

7 comentarios:

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  2. Comparto contigo lo que planteas, pero insisto como lo comenté en el blog del compañero Isaías, que es importante que las y los comunicadores se replanteen el papel que juegan en la sociedad, de recuperar este sentido informativo, de compartir información trascendental que impacte en el bien común,sin embargo es lamentable que sigan figurando como “persuasores ocultos" y no comunicadores sociales del siglo XXI, como contrapoder del Estado, que sean capaces de fomentar el sentido crítico en la sociedad.

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  3. hablar de la veracidad y legitimidad de la información comunicada por medio de un individuo denominado comunicador, va más allá de la profesionalización y dominación del tema en discusión. ya que por encima de esto, el comunicador debe de apegarse a valores cívicos, éticos y morales; a través de los cuales podrá ser consciente del efecto que puede causar la manipulación deshonesta de la información comunicada por cualquier mecanismo.

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  4. Creo importante la parte de públicos más participativos, ya que no es verdad la idea de que el público pide programas o y noticias donde se viola la intimidad, se explota el morbo o la violencia, me parece importante resaltar que es necesario que los gobiernos en primer lugar, garanticen la libertad de expresión y acepten medios críticos, es un trabajo de las dos partes ya que tanto el gobierno como los medios de comunicación deben replantearse su responsabilidad social porque al final de cuentas los dos trabajan para el bien común.

    Tampoco debemos satanizar a los medios, su labor es prioridad, como tú bien lo dijiste, para el desarrollo de la sociedad, el problema es cuando se dan cuenta de su poder y éste lo ocupan para intereses personales o políticos.

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  6. Creo que no sólo hay que hacer valer la profesión como mencionas Hiram, sino también disfrutarla, ser un comunicador en esta etapa de la humanidad, no sólo es un privilegio sino una enorme responsabilidad pues nuestra aportación de trabajo define también a la sociedad de la que somos parte.

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    1. Gracias por sus valiosos comentarios. Reciban un cordial saludo.

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