Oaxaca de Juárez, Oax. 13
de marzo de 2013
Por Hiram Abif Avendaño
Gasca
Autor revisado: Rafael
Rubio Núñez
Ante un escenario, donde
la opinión pública ha sido rebasada por la globalización y las nuevas
tecnologías, es necesario sensibilizar a los partidos y actores políticos para
que modifiquen su manera de comunicarse y de transmitir sus mensajes.
Actualmente, quien desee
existir en la tercera ola -la que tiene que ver con la sociedad del
conocimiento- necesita adaptarse a las nuevas circunstancias –la tecnología en
los medios alternativos de comunicación como los blogs, videoblogs y las
distintas redes sociales- en la arena política, pues la comunicación entre los
humanos se ha transformado debido a diferentes cambios en el receptor, pues
este, nos dice Rubio Núñez, ha dejado de procesar los mensajes, dejó de
ser analítico de acuerdo con lo planteado por Laswell en su modelo de
comunicación.
Rubio Núñez, hace
referencia al Homo Videns de Giovanni Sartori (Sartori, Giovanni,
Homo Videns. La Sociedad Teledirigida. 1997), donde
el humano absorbe imágenes ininteligibles carentes de contenido cognoscitivo,
lo que provoca que deje de razonar objetivamente. Nos dice que la cultura
audiovisual ha debilitado progresivamente nuestra capacidad de abstracción, por
lo que el homo sapiens es cada vez más homo videns; es decir, “el hombre que
mira pero que no piensa, que ve pero no entiende”.
En ese sentido, el autor
comenta que la imagen prevalece sobre las palabras escritas, las cuales se
transforman en elementos visuales, donde tenemos alguna referencia pero no
conocemos en sí su verdadero significado, provocando de esta manera un efecto
negativo en la opinión pública descontextualizando su sentido real en la
comunicación política y en el debate público.
Debido a este fenómeno,
Rubio Núñez, sugiere que los comunicólogos seamos capaces de generar
estrategias de comunicación enfocadas a la opinión pública, definiendo con
claridad los objetivos, cuyas acciones estén centradas más en la persuasión que
se genere en el receptor y no en la redacción.
Coincido con el autor, que
la comunicación política de hoy debe determinarse en función del predominio de
las percepciones y adentrarnos con ello a la ciencia de la persuasión.
Para nuestra profesión es
un área de oportunidad, pero también un reto el identificar los fenómenos
sociales que se dan en la opinión pública, y así, con esta capacidad
desarrollar e implementar estrategias que contribuyan a una mejor comunicación
entre los partidos y políticos con la sociedad. Recordemos que imagen es
percepción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario